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9 de marzo de 2026

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8 de marzo, Día Internacional de la Mujer

Homenaje a través de la obra de tres insignes poetas entrerrianas

Durante mucho tiempo, en todo el mundo, las mujeres han luchado por sus derechos. En cada época han sido factores civiles, sociales y políticos, los que las han llevado a organizar huelgas y protestas; el voto, la mejora en las condiciones laborales, la no discriminación, la igualdad de género, la no violencia, entre otros. Mencionamos apenas unas breves referencias, sin embargo, la lucha ha sido intensa, y aunque pasaron tantos años, aún continúa.

Colonia Ayuí, mural realizado en marzo de 2020, en el marco de las actividades conmemorativas por el Día Internacional de la Mujer. Fue creado por el Profesor de Artes Visuales Nicolás Monzón.

Iniciamos este recorrido con la obra pictórica que se encuentra en la plaza de Colonia Ayuí, creada por el Profesor  de Artes Visuales Nicolás Monzón, que se caracteriza por su naturaleza participativa. Durante el acto realizado el 08 de marzo de 2020, las mujeres presentes fueron invitadas a dejar su huella, estampando sus manos en el mural, formando así parte de la obra.

Cada una de esas huellas representa la presencia, la fuerza y la participación de las mujeres de la comunidad, convirtiendo al mural en una construcción colectiva y simbólica.

De esta manera, la intervención artística no solo embellece el espacio público, sino que también refleja el protagonismo y la unión de las mujeres de Colonia Ayuí.

Una lucha que el tiempo no detuvo

En el mes de marzo de 1908 trabajadoras textiles -costureras industriales- de la Cotton Textile Factory, en EEUU, iniciaron una huelga pacífica en la que reclamaban por aumento de salarios, reducción de la jornada laboral, y la finalización del trabajo infantil. En esa instancia 129 mujeres perdieron su vida al desatarse un voraz incendio que había sido provocado por los dueños de la empresa.

Las condiciones laborales de la mujer a lo largo de la historia siempre han sido muy precarias. A fines del siglo XIX, muchas mujeres comenzaron a tomar conciencia de su situación, y empezaron a movilizarse protestando, mediante la organización de huelgas, con lo que esto conllevaba, ya que en aquella época estaban prohibidas.

 Bajo diferentes modalidades, las luchas continuaron, diversas entidades internacionales se involucraron en esta problemática y, con el paso del tiempo, se fueron poco a poco, alcanzando objetivos que han hecho que la situación de la mujer mejorara.

“No hay límites para lo que las mujeres pueden lograr.”
 
(Michelle Obama)

Algunos ejemplos. En la sesión inaugural de la Asamblea General de las Naciones Unidas, luego de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, la escritora y ex primera dama, Eleanor Roosevelt, leyó una “Carta abierta a las mujeres del mundo”, en la que solicitaba una mayor participación de las mujeres en los asuntos nacionales e internacionales. Allí presidió la Comisión de Derechos Humanos y ayudó a redactar la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que enumera todos los derechos fundamentales que deben protegerse. 

Anna Eleanor Roosevelt, escritora, activista y política estadounidense; primera dama de los Estados Unidos durante los cuatro períodos presidenciales de su esposo, Franklin D. Roosevelt. Fue ella quien cambió el sentido a este rol, usando su influencia para ayudar a otros estadounidenses.

“Yo no podría, a ninguna edad, ser feliz estando sentada junto a la chimenea y simplemente mirar”.
 
(Eleanor Roosevelt)

En 1970 se llevó a cabo la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer, en México. Ese año fue también el primer Año Internacional de la Mujer, y la primera Década de las Naciones Unidas para la Mujer. 

Finalmente, el 08 de marzo de cada año se celebra el Día Internacional de la Mujer, formalizado por la Organización de Las Naciones Unidas, en 1975. La decisión se había basado en todos los sucesos ocurridos en años anteriores.

Las acciones no se interrumpieron. Un nuevo ejemplo, en el año 2013, Malala Yousafzai, una joven estudiante pakistaní, luego de sobrevivir a un brutal ataque, en su primera presentación pública, instó por el derecho a la educación para todas las personas.

Malala Yousafzai se convirtió en un símbolo internacional de la lucha en pro de la educación de las niñas después de que le disparasen en 2012, por oponerse a las restricciones de los talibanes a la educación de la mujer en su país natal.

«No quiero ser recordada como la niña que fue disparada. Quiero ser recordada como la niña que luchó por la educación”
 
(Malala Yousafzai)

Alfonsina Storni, el desafío de escribir en sus tiempos

En el arte, como en la vida, la mujer ha permanecido por varios siglos silenciada, cuestionada ha sido aquella que se atrevió a participar, a exhibir sus producciones, a hablar en público, por lo que al reprimirse, al no atreverse, sufría muchísimo. Así lo describe Alfonsina Storni en el magnífico poema “Bien pudiera ser…”.

Los años transcurrieron y Alfonsina destaca el haber podido ella, a través de su poesía,  expresar todas sus sensaciones, y quizás las de tantas mujeres que, en otros tiempos, se habían reprimido.

Y así, como en la vida cotidiana la mujer fue conquistando un espacio que le brindó dignidad a su vida, en el arte lo mismo sucedió.

            Recordemos que Alfonsina Storni nació en Sala Capriasca (aldea suizo-italiana) el 29 de mayo de 1892. En 1896, su familia se trasladó a la Argentina, a la provincia de San Juan. Allí comenzó sus estudios; luego viajó con los suyos a Rosario, donde ayudaba a sostener el hogar con trabajos de bordado y costura. A los doce años escribió su primer poema. En 1907 integró una compañía teatral con la que recorrían la República, y más tarde colaboró con su madre en la escuela que esta había abierto en su casa. En la ciudad de Coronda obtuvo el título de Maestra Rural. Hacia fines de 1911 partió a Buenos Aires, y emprendía así una dura lucha para conquistar un puesto en la sociedad porteña. Al año siguiente nació su único hijo, Alejandro Alfonso, su compañero inseparable. En 1920 colaboró en “La Nación”, y obtuvo la ciudadanía argentina. Ocupó una cátedra en el Teatro Infantil Lavardén, fue profesora de lectura y declamación en la Escuela Normal de Lenguas Vivas. Dictó conferencias en algunos países europeos.

Hacia 1938, Alfonsina comenzó a sufrir una grave enfermedad. En octubre escribió su último poema “Voy a dormir”, lo envió a La Nación desde una solitaria pensión de Mar del Plata, y en la madrugada del 25 de ese mes se arrojó al mar. (Fuente: https://institutomujer.castillalamancha.es/)

Tres autoras que han engalanado la Literatura Entrerriana

En este artículo presentamos, a modo de homenaje a todas las mujeres, la obra de poetas entrerrianas que, con auténtica vocación y compromiso, la han escrito.

“La literatura es mi Utopía. No hay barrera de sentidos que me pueda quitar este placer”.
 
(Helen Keller)

Desde Gualeguay, Emma Barrandéguy

En primer lugar, Emma Barrandéguy, nacida en Gualeguay, justamente el 08 de marzo, de 1914. Fue maestra, periodista; en 1937 se estableció en forma permanente en Buenos Aires, donde trabajó en el Diario Crítica, como archivista y redactora, entre 1938 y 1956. A los 50 años comenzó la carrera de Filosofía. En la década del 80 regresó a su ciudad, donde continuó con su labor de redactora en medios periodísticos gráficos. Obtuvo varios premios y reconocimientos por su producción poética. Falleció en su ciudad natal, el 19 de diciembre de 2006.

Emma Barrandéguy obtuvo en dos ocasiones el premio Fray Mocho, la mayor distinción otorgada por el gobierno de Entre Ríos a la literatura: en 1970, por la obra teatral «Amor saca amor», y en 1984, por la novela «Crónicas de medio siglo”

De ella presentamos su poema “Pescador”:

No terminan nunca las producciones artísticas cuando de describir a este renombrado  personaje de las orillas del río se trata: el pescador. Emma Barrandéguy lo hizo también en su bellísimo poema.

«Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos de dejar de ponerle aceite».
 
(Santa Teresa de Calcuta)

Desde Concordia, Stella Maris Ponce

En segundo lugar, nos referimos a la obra de Stella Maris Ponce, poeta concordiense, que reside en su ciudad natal, y es además cantante, profesora de Literatura y gestora cultural. Publicó varios libros de poemas, algunos de los cuales formaron parte de antologías poéticas, nacionales e internacionales. Fue invitada a numerosos encuentros y festivales de poesías, en nuestro país y en Latinoamérica. Se desempeñó como jurado en certámenes literarios. Participó de la creación y del Consejo Editor del sitio virtual Autores de Concordia: www.autoresdeconcordia.com.ar. En cuanto a su carrera musical, actualmente realiza recitales de Jazz, Blues y Tango, en los que incluye lectura de sus poemas y canto a cappella. Había iniciado su actividad musical en el Coro Tahil Mapu de la Universidad Nacional de Entre Ríos, del que fue miembro durante 10 años.

Stella Maris Ponce recibió el “Premio Pregonero” de la Fundación “El Libro de Buenos Aires”, por su destacada labor de difusión literaria como librera y docente. (Fuente: www.autoresdeconcordia.com.ar)
La luna ha sido desde siempre fuente de inspiración poética, ha sido protagonista atemporal de los más hermosos versos de la literatura universal. Con maestría, Stella Ponce la describe en su obra.

Desde Nogoyá, Carmen Sosa

Una tercera escritora entrerriana, presentamos, Carmen Sosa, nacida en Nogoyá, en 1946, casada y madre de tres hijos. Es Docente jubilada, vive actualmente en la ciudad de Ramírez, y se dedicó, especialmente, a la enseñanza de la lectoescritura inicial. Dio charlas y talleres a docentes y alumnos de Institutos de Formación Docente. Escritos suyos han sido publicados en revistas de educación y en periódicos regionales. Al finalizar su actividad laboral, se dedicó a escribir  y compartir su obra literaria: “Sombras de tiempo” (2010), “Sobre una mirada” (2014), “De otoño a otoño” (2016), “Amado, mi padre” (2018) y “De huellas y registros” (2019), “Entrerriana, pasajera del tiempo” (2023).

Carmen Sosa: “Quiero imponer como características, que las presentaciones tengan un fin solidario. Así como ocurrió con el libro ‘De Huellas y Registros’ que tiene la historia de la Escuela Nº 13 ‘Blanco Encalada’ de la que fui docente, y a la que doné la recaudación de la venta”.

Me enseñaron que el camino del progreso no es rápido, ni fácil”.
 
(Marie Curie)

Una tierna imagen infantil que se relaciona con el poema de Carmen Sosa, cargado de nostalgia, por esa infancia que muy lejos en el tiempo quedó, pero que a través de los recuerdos se aproxima, recuerdos que nacen al observar esta niñez presente.
¡Cómo no recordar el castillo de arena! Como el que la poeta nombra en sus versos, el que no puede faltar en la caja de recuerdos del mundo infantil.

“Los libros me hablan sin impedimentos de ninguna clase”.
 
(Helen Keller)

Para finalizar…

            Quisimos por medio de este escrito, en el Día Internacional de la Mujer, reconocer la relevancia de la obra poética de la mujer en nuestra sociedad actual; en particular nos enfocamos en tres excelentes poetas de esta provincia, Emma Barrandéguy, Stella Maris Ponce y Carmen Sosa, quienes con esfuerzo y entusiasmo, sumado a una auténtica vocación, han conducido a un significativo lugar a la literatura provincial. Sus trayectorias, que incluyen publicaciones, participaciones en diversos eventos culturales, premiaciones, etc., nos hablan de un trabajo comprometido no solo con el arte, sino con una identidad cultural que ellas han dado a conocer en distintos espacios de nuestro país y del exterior.

            El trabajo intenso que desarrollan desde hace mucho tiempo amerita que la historia de la literatura entrerriana las incorpore entre sus principales páginas. En este día tan especial, de matiz más bien reflexivo, no podíamos dejar de destacar sus producciones poéticas.

            Para ellas, y para todas nuestras lectoras: ¡Feliz Día de la Mujer!

Texto y selección de imágenes: Prof. Nélida Claudina Delfin