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21 de junio de 2026

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Lee desde otra perspectiva

Nuestra bandera, su creador, sus luchas y sus enseñanzas.

A 206 años del fallecimiento de Manuel Belgrano

Entre Ríos, ciudad de Federación, una de tantas imágenes sagradas en las que el paño celeste y blanco se confunde con el luminoso y celestial paisaje.

Se celebra en nuestro país el 20 de Junio el Día de la Bandera Nacional. Si bien fue izada por primera vez la enseña patria el 27 de febrero de 1812, a orillas del Río Paraná, se define la fecha en homenaje a Manuel Belgrano, su creador, quien falleció el 20 de junio de 1820; había nacido el 03 de junio de 1770 en la ciudad de Buenos Aires.

Su limpia historia es la del río que se desborda por amor y fertiliza.
Cruzó desiertos y montañas para calmar la sed de un mundo en sus orillas.
Bajó del cielo de la Patria para mostrarnos la razón de nuestra vida.
Para enseñarnos a ser libres como el espacio que en sus pliegues nos traía.
Hombres de ayer la recibieron en la raíz del corazón con alegría…

 
(Francisco Luis Bernárdez, Fragmento del poema “La Bandera”)

Manuel Belgrano una figura eminente que se destaca no solo por su valentía en el campo de batalla, sino también por su profundo pensamiento y compromiso con los ideales de libertad, justicia y progreso para nuestra Patria.

“El estudio de lo pasado enseña cómo debe manejarse el hombre en lo presente y por venir”.
 
(Manuel Belgrano)

Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano fue uno de los principales impulsores de la Revolución de Mayo, un tenaz luchador  de la época independentista. Fue abogado, político, militar, economista y diplomático. Formó parte del Regimiento de Patricios durante las invasiones inglesas en 1806 y 1807; combatió en las batallas de Tucumán, en 1812, y de Salta, en 1813. En carácter de diplomático -año 1815-, fue uno de los designados para viajar a Europa a defender la independencia argentina.

Entre Ríos, ciudad de Concordia, Plazoleta Manuel Belgrano. “Mucho me falta para ser un verdadero Padre de la Patria. Me contentaría con ser un buen Hijo de ella”. Una de tantas expresiones aleccionadoras del prócer junto a la obra escultórica en homenaje a su labor patriótica.

Durante las batallas en favor de la Independencia, Belgrano analizó la importancia de crear un emblema que distinguiera a los ejércitos patrios de las tropas realistas, y que diferenciara al nuevo país de las otras naciones. Para él era significativo que en ese símbolo patrio los soldados recordaran su juramento de dar su vida por defender a su Patria.

Entre Ríos, Colonia Avigdor, Escuela N° 60 “Domingo Faustino Sarmiento”, como en otros tiempos lo hicieron los soldados de los ejércitos patriotas, hoy realizan la Promesa de Lealtad a la Bandera los niños de cuarto grado de escolaridad primaria.

A partir de la escarapela, insignia que este ilustre prócer había creado el 13 de febrero de 1812, creó la bandera celeste y blanca, que fue enarbolada en presencia de Belgrano y sus soldados, dos semanas después, en las barrancas del Paraná, en la ciudad de Rosario. Aquel 27 de febrero estuvo presente, además, Catalina Echeverría de Vidal, quien, según la tradición, “tomó del establecimiento de Pedro Tuella las telas, una azul celeste, la otra blanca y cosió esos dos paños que conformaron la primera bandera que identifica a la patria naciente”.

Fui, como muchos, noble y egoísta.
Mas mi pecho aún se inflama si recuerdo
el día que en la orilla de aquel río,
bajo el sol vertical, entre las garzas
y unos duros soldados, orgulloso,
le ofrecí a mi país una bandera.

 
(Poema de Antonio Requeni en homenaje a Manuel Belgrano)
 

El 20 de junio de 1957 se inauguró el Monumento Nacional a la Bandera, en Rosario. Fue construido en el lugar donde Belgrano realizó el primer izamiento y constituye uno de los espacios conmemorativos más importantes de la Argentina dedicados a la bandera nacional.

En un principio, la enseña patria tenía dos franjas verticales, una celeste y otra blanca. En julio de 1816, el Congreso de Tucumán la estableció como símbolo patrio, y su estructura fue de tres franjas horizontales, la superior y la inferior de color celeste, y la del medio, blanca. A esta última se le incorporó el llamado “Sol de Mayo”.

Entre Ríos, localidad de Estancia Grande, Escuela N° 19 “Juan Lavalle”, un ritual que pone de manifiesto la lealtad a los valores que representa nuestro pabellón nacional.

“Un pueblo culto nunca puede ser esclavizado”.
 
(Manuel Belgrano)

Entre los más preciados recuerdos del Gral. Belgrano

            Dos episodios queremos recordar que, entendemos, han sido de los más caros a los sentimientos de Manuel Belgrano: las Niñas de Ayohuma y el Tambor de Tacuarí.

            En un lugar llamado Ayohuma, en el Alto Perú -hoy Bolivia-, se enfrentaron el Ejército del Norte, al mando de Manuel Belgrano, y las tropas del rey de España, en 1813. La sangrienta batalla finalizó con la derrota de las fuerzas patrióticas, con un cruel panorama de hombres muertos y heridos. Tres mujeres deambulaban el campo de batallas, quienes con un enorme coraje y abnegación asistieron a los hombres derrotados. Pero tuvieron la desgracia de haber sido tomadas prisioneras por los españoles; por fortuna una noche lograron escapar. La historia solo registra el nombre de una de ellas: María de los Remedios del Valle, bautizada luego como “La Madre de la Patria”, quien ya integraba el Ejército del Norte, junto al General Belgrano. Los nombres de las otras dos valerosas mujeres, lamentablemente, se han perdido con el devenir del tiempo. Fueron aquellas tres decididas mujeres conocidas como “Las Niñas de Ayohuma”.

María de los Remedios del Valle, a quien por sus proezas, la posteridad la bautizó con el título de «La Madre de la Patria».

Durante la expedición al Paraguay, muchas personas se acercaron a Belgrano a pedirle que los sumara a su ejército; entre ellos, el niño Pedro Ríos. El prócer se negó a aceptarlo, pero fue su padre quien intercedió y le rogó a Belgrano que aceptara al niño, ya que él se consideraba un hombre muy grande para hacerlo, y lo único que podía hacer por la Patria era entregar a su hijo. El día 09 de marzo de 1811, durante la batalla de Tacuarí, mientras el ejército comandado por Belgrano enfrentaba las tropas paraguayas, Pedro tocaba el tambor para guiar al capitán Vidal, quien tenía dificultades para ver en el campo de batalla. Cuando desempeñaba esa función, recibió el niño dos disparos en el pecho y murió cerca del río Tacuarí.

“Sirvo a la patria sin otro objeto que el de verla constituida, ese es el premio al que aspiro”.
 
(Manuel Belgrano)

Con el paso del tiempo, la figura de Pedro Ríos quedó asociada a la memoria histórica de la campaña. Es recordado como el «Tambor de Tacuarí», y en su ciudad natal, Concepción, existen monumentos y estatuas en su honor, especialmente en la Plaza 25 de Mayo.

Algunas batallas se perdieron, pero el temple de Manuel Belgrano, la valentía de las Niñas de Ayohuma, y el coraje juvenil de Pedro Ríos, quedarán por siempre en la memoria de los pueblos.

“No hallo medio entre salvar a la patria o morir con honor”.
 
(Manuel Belgrano)

Entre Ríos, ciudad de Concordia, desfile cívico militar en el que cada entidad porta con orgullo la Bandera Nacional, la que preside cada acto patrio. En este caso, la Escuela de Educación Técnica N° 1 “Brig. Gral. Pascual Echagüe”.

En la Literatura y en la Música, la Bandera Nacional

El escritor peruano Adrián Cañas y Delgado escribió un bellísimo poema a la Bandera Argentina, en el que alude a su creación y a su presencia en importantísimos suceso históricos para el continente americano, a través de recursos poéticos que utiliza con maestría.

 
La Bandera Argentina
 
Dos pedazos de cielo aprisionaron
a una cinta de plata sin mancilla
y, en medio, el sol lució su maravilla
y así, sol, plata y cielo la formaron.

Esa bandera fue la que en el llano
de Salta y Tucumán, ondeó la gloria
y presidió en su mástil la victoria
que coronó la frente de Belgrano.

Esa bandera fue la que adoraron
y a cuya sombra pródiga forjaron
ideales de bien, los Hombres Grandes.

Y esa misma bandera, noble y bella,
fue para San Martín como una estrella
en su atrevido paso de los Andes.

Entre Ríos, Concordia, en el ingreso, desde la zona norte de la ciudad, los símbolos patrios que  representan la comunión y fraternidad entre dos naciones que llevan una historia, un pasado y un presente compartidos.

El compositor musical argentino Víctor Heredia escribió la magnífica canción “Sube, sube, sube”, popularizada en la voz de la intérprete argentina Mercedes Sosa. Un himno a la esperanza, que invita a elevar la bandera del amor, con referencias a la naturaleza, a los sueños de nuestros antepasados, y al crisol de razas que constituye el suelo americano.

SUBE, SUBE, SUBE
 
Sube, sube, sube 
bandera del amor 
pequeño corazón 
y brilla como el sol 
y canta como el mar.
Canta como el viento 
peinador de trigo 
canta como el río 
canta pueblo mío. 
Si los pueblos que cantan 
siempre tendrán futuro.
 
Sube, sube, sube 
bandera del amor 
pequeño corazón 
y brilla como el sol 
y canta como el mar.
 
Canta por las voces 
de los que soñaron 
canta por las bocas 
de los que lloraron 
canta…
 
Dame tu esperanza, América india 
dame tu sonrisa, América negra 
dame tu poema, América nueva 
América nueva, América nueva.
 
Sube, sube, sube 
bandera del amor 
pequeño corazón 
y brilla como el sol 
y canta como el mar.
 
Canta por los bellos 
días que se han ido 
canta por mañana 
canta buen amigo 
canta…..

“Sube, sube, sube bandera del amor…” Un canto de unión y esperanza que resuena con la identidad y las luchas de los pueblos americanos.
Entre Ríos, localidad de Puerto Yeruá, un homenaje a los pueblos americanos, como lo hacen los versos de la canción de Víctor Heredia al reconocer y valorar cada etnia que conforma el continente.

“No busco glorias si no la unión de los americanos y la prosperidad de La Patria”.
 
(Manuel Belgrano)

Para finalizar…

En el frente de las escuelas, edificios públicos, casas, autos, actos públicos, ahí vemos nuestra bandera. Cuando un deportista participa en una competencia representando al país, también allí se la puede ver. En la entrada de las embajadas y consulados argentinos que están fuera del país, siempre hay una bandera. En altamar, en los puertos, para que todos sepan que un barco es argentino, lleva izada nuestra enseña patria. En los pasos fronterizos, en ese espacio en el que se circula entre nuestro territorio y el de los países vecinos, está en lo alto la bandera. Ese paño celeste y blanco que desde niños hemos aprendido a respetar, hasta que llegó el día que entendimos que en él estábamos todos, niños, jóvenes y adultos, de etnias diferentes, de historias de vida personales únicas, pero unidos, en fraternal armonía, más allá de lo que a cada uno la vida le haya encomendado.

La Bandera Argentina nos representa a todos, y hablar de ella nos conduce inmediatamente a su creador, a Manuel Belgrano, uno de los padres fundadores de nuestra Patria, quien no solo desempeñó un papel crucial en los momentos clave de nuestra historia, sino que también dejó un legado intelectual a través de sus sabios discursos. 

Texto y selección de fotografías: Prof. Nélida Claudina Delfin