Categorías

23 de febrero de 2024

revistaalmas.com

Lee desde otra perspectiva

“Yo me apego a la tierra en que he nacido…”

Julio Federik y su herramienta constante: la escritura
Bondades y dificultades, disfrutar y remar, la temática del arraigo, coherente con la decisión de Julio Federik de quedarse en su amada Entre Ríos.

Nostalgia, afectividad, patriotismo, actitudes y valores humanos, una innumerable cantidad de temas descubrimos en los poemas que surgen de la pluma de Julio Federik, escritor paranaense, que nació en 1949; y que además de poeta, quiso ser abogado, y se dedicó, con un enorme compromiso, a ambas profesiones en forma paralela. En los dos casos ocupó cargos jerárquicos, tanto en la Sociedad Argentina de Escritores, como en el Colegio de Abogados de la Provincia de Entre Ríos.

Fue la escritura su herramienta más valiosa. En el área jurídica, es el autor del Código Procesal Penal de Entre Ríos, y del Proyecto del Código Procesal Penal de la Nación Argentina; y en el área literaria, de incontables y bellísimos poemas. Ha colaborado con varias publicaciones culturales, ha sido miembro de jurados de concursos, ha participado en seminarios y congresos, y ha obtenido varios premios por su producción.

Entre sus sonetos, quizás sea “Mi lugar” el que ha tenido mayor difusión y reconocimiento, un homenaje en el que parte de la pertenencia a su lugar, y nada ni nadie queda excluido, una imponente enumeración que suma los recuerdos del ayer, una apuesta al futuro, el amor a su tierra y a sus seres queridos, el paisaje.

Recordemos que el soneto es una composición poética que consta de catorce versos de once sílabas cada uno (endecasílabos), con rima consonante (desde la última vocal tónica coinciden vocales y consonantes), formada por dos cuartetos (estrofas de cuatro sílabas) y dos tercetos (estrofas de tres sílabas). Varios poetas entrerrianos optaron por esta estructura, que brinda belleza, armonía y musicalidad.

El grandioso Paraná, fuente de inspiración de este autor entrerriano, cuya obra refleja el recorrido por la magnífica geografía de la provincia.

Ha sabido Julio Federik conjugar las dos vocaciones: “En el Derecho Penal uno está en contacto con las altas sensibilidades de la gente: con el dolor, la alegría, la angustia, los miedos”, (cita extraída del Diario “El argentino” de Gualeguaychú). Y en una poesía se destaca la subjetividad de quien expresa estas sensaciones. El célebre Jorge Luis Borges manifiesta que “la poesía es expresión, cada una de las partes del verso es expresión, cada una de las palabras es expresiva”.

Un buen ejemplo de estos conceptos apreciamos en el reconocido poema de Julio Federik “Fervor por la patria”,  al que podríamos concebir como una continuidad de “Mi lugar”, ya que nos lleva a reflexionar sobre cuánto la patria significa, cuánto necesita ella de toda nuestra energía y dedicación, y nosotros de ella, para conservar nuestra esencia.

Expresividad e intención estética, ambos conceptos podemos descubrir en este poema en el que Julio Federik nos incita a luchar por nuestra patria.
El flamear de la bandera nacional, en sintonía con el patriotismo que manifiesta la poesía “Fervor por la patria”.

En su estudio el autor trabaja y escribe, aunque reconoce que la poesía tiene su espacio en días de descanso: “Soy un escritor de fin de semana, me impongo escribir en esos momentos”, declaró en una entrevista radial en el año 2010. En esa oportunidad definió la poesía como “esa magia que uno a veces encuentra y a veces no”, esa magia que descubrimos en cada uno de sus versos leídos.

Al respecto, sostiene Borges que “la poesía es el encuentro del lector con el libro, la lectura de un libro, el descubrimiento de un libro; además de un momento estético, cuando el poeta concibe la obra…”, cuando para Federik aparece “esa magia”.

Un atardecer paranaense, una postal que el poeta habrá puesto en palabras una y mil veces.

En concordancia con esta temática de sus espacios, un exquisito poema describe su casa de provincia, con todas las sensaciones que sus habitantes perciben en ella, una cotidianeidad que asoma sencilla, pero cargada de intensidad y emociones diversas, “Nuestra casa”.

Un barrio de provincia, la casa, el perro y una sensación de calma que la imagen refleja, al igual que el soneto “Nuestra casa”.
“Nuestra casa”, como si se tratase del hogar de cualquiera de nosotros, luminoso, protector, colmado de todo lo que diariamente anima nuestra vida.

Tres poemas como carta de presentación de este escritor entrerriano, de su extensa producción, en la que incursionó en temas que a todos nos atañen, como la vida y la muerte, la cotidianeidad, el terruño, las virtudes y los vicios, entre tantos, para que los lectores podamos disfrutar y reflexionar.

“De la reflexión nace la sabiduría, que no siempre es hija de la inteligencia”, palabras de Julio Federik, quien definitivamente logra hacernos reflexionar a partir de la lectura de su poesía, de esa poesía que no dejamos de leer desde que la conocimos, porque al leerla vuelve a asomar esa misma magia que envolvió al poeta al escribirla.

Agradecimientos: A María Elisa Kühnle, por su colaboración con material fotográfico.

Texto y fotografías: Prof. Nélida Claudina Delfín