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29 de junio de 2022

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Cesárea y parto natural, diferencias abrumadoras para la salud

Las cesáreas salvan vidas y son indispensables en ciertas circunstancias, dice el Dr. David Perlmutter. Sin embargo, la mayoría de los expertos, incluyendo a las parteras y a los obstetras que se especializan en nacimientos de alto riesgo, coinciden en que sólo una fracción de los nacimientos requiere cirugía, pero con frecuencia muchas mujeres eligen la cesárea. Múltiples estudios de alto nivel han comparado la diferencia entre niños nacidos por cesárea y niños nacidos por vía vaginal. Además de comparar las características dominantes de los microbiomas de ambos grupos, han examinado las implicaciones de salud asociadas y han llegado a varias conclusiones alarmantes.

Existe un 45% de todas las cesáreas que no tienen una justificación médica. Es preocupante la tendencia de elegir la cesárea innecesaria y no ver el bienestar el bebé o de la madre. Dicho lo anterior, siempre existe la posibilidad de que una mujer embarazada esté decidida a dar a luz por vía vaginal, pero luego enfrente circunstancias inesperadas que hagan necesaria la intervención quirúrgica. Esa madre no debe sentirse culpable ni temerosa de poner en riesgo la salud de su bebé en el futuro. Pero siempre debe estar muy bien asesorada por un profesional y saber cómo compensar un nacimiento por cesárea.

Microorganismos benéficos para un sistema inmune saludable

El Dr. David Perlmutter en su libro, en el que trata sobre el sorprendente poder de la flora intestinal para sanar y proteger el cerebro, dice que “En el momento que pasamos por el canal del nacimiento y nos exponemos a los organismos presentes en la vagina, nuestro microbioma comienza a desarrollarse. Aunque a mucha gente no le agrada visualizar esta escena, incluso la materia fecal en la zona perianal de la madre ayuda a inocular al recién nacido con microorganismos benéficos para su salud. En términos del desarrollo inicial de un sistema inmune saludable, un factor significativo para establecer el “punto de referencia” de la inflamación puede ser el método de nacimiento de cada individuo, pues es uno de los eventos más influyentes para determinar el resultado funcional del microbioma. Y, como ya mencioné, la forma en que naciste afecta el desarrollo inicial de tu microbioma, el cual a su vez influyó en tu punto de referencia inflamatorio innato.

El método de nacimiento y el riesgo para la salud

¿Es posible cambiar ese punto de referencia? Por supuesto. Así como puedes cambiar tu punto de referencia de peso corporal e índice de masa corporal a través de la dieta y el ejercicio, también es posible modificar tu punto de referencia inflamatorio con algunos cambios básicos en tu estilo de vida. Sin embargo, antes de que lleguemos a ese punto es Importante que aprecies el poder de tus primeras experiencias de vida y cómo el método de nacimiento marca la pauta para los riesgos de salud en la vida de una persona.

Los estudios han demostrado que hay una correlación clara entre lo que coloniza los intestinos de un bebé y lo que puede hallarse en el canal de nacimiento de la madre. Una investigación fascinante que realizó en 2010 un equipo de investigadores reveló que cuando hacían el perfil bacteriano de las madres y de sus recién nacidos por medio de la secuenciación genética, los niños nacidos por vía vaginal obtenían colonias similares a las del microbioma vaginal de su madre, en las cuales dominaban los lactobacilos, mientras que los bebés nacidos por cesárea adquirían colonias similares a las encontradas en la superficie cutánea, en las cuales abundaban los estafilococos , que son bacterias potencialmente dañinas.

Las consecuencias ante la alteración del microbioma intestinal

En el mismo libro, el Dr. Perlmutter refiere que, en 2013 el Canadian Medica Association Journal publicó un estudio que presentaba información contundente sobre cómo la alteración del microbioma intestinal de infante se vincula con muchos problemas inflamatorios e inmunitarios, como alergias, asma y hasta cáncer. Estos científicos enfatizaron el impacto de la experiencia del nacimiento del bebé, así como si fue amamantado o alimentado con una leche preparada de forma artificial. Se refieren legítimamente a la microbiota intestinal como un superórgano que juega “distintos papeles en la salud y en la enfermedad”.

En comentario sobre este estudio, el doctor Rob Knight, del afamado Laboratorio Knight de la Universidad de colorado, declaró: “Los niños nacidos por cesárea o alimentados con leche preparada en forma artificial podrían tener mayor riesgo de desarrollar una serie de trastornos en el futuro; ambos procesos alteran la microbiota intestinal de los infantes sanos, lo cual podría ser el mecanismo que genere mayor riesgo de enfermedad.

Lo que hace superiores a los lactobacilos es que crean un ambiente ligeramente ácido, el cual reduce el crecimiento de bacterias potencialmente dañinas. Las bacterias de la familia Lactobacilus son capaces de usar el azúcar de la leche, llamado lactosa como combustible. Esto les permite a los bebés aprovechar la lactosa de la leche materna. Los infantes nacidos por cesárea pueden no recibir una cantidad tan abundante de lactobacilos y, en vez de eso, están más expuestos a las bacterias que acechan la sala de operaciones y las manos de los médicos y enfermeros: grupos de bacterias cutáneas que tienden a estar dominadas por especies que no imparten muchos beneficios. Asimismo, como describe el doctor Matín Blaser en su magnífico libro Misssing Microbes, todas las mujeres que dan a luz por cesárea reciben antibióticos, lo cual significa que todos los niños que nacen por vía quirúrgica comienzan su vida expuestos a antibióticos potentes. ¡Es un doble revés para esos pequeños!.

La lamentable pérdida de las bacterias intestinales benéficas

Los estudios también han demostrado que los bebés nacidos por vía vaginal presentan niveles mucho mayores de bifidobacterias, un grupo de bacterias intestinales benéficas que ayudan que el revestimiento intestinal madure con mayor rapidez. Por otro lado, los bebés que nacen por cesárea carecen de este tipo de bacterias buenas. Podríamos pensar en el proceso de nacimiento como el mecanismo por medio del cual el recién nacido recibe una serie de instrucciones para empezar su vida de forma saludable. Es el último gran regalo que recibe el bebé de su madre antes de salir al mundo. Los bebés que nacen por cesárea carecen de algunas de estas instrucciones, y quizás nunca reciban las instrucciones exactas, ya sea por medios artificiales, por la leche materna o a través de la alimentación.

¿A qué podría llevar el nacimiento por cesárea sin una compensación?

Perlmutter expone en su libro que las estadísticas relativas a las consecuencias sanitarias de nacer por el abdomen en contraste con nacer por parto natural son sumamente abrumadoras. He aquí un breve recuento de qué puede conllevar el nacimiento por cesárea, basado en estudios poblacionales extensos y rigurosamente controlados:

*Un riesgo mayor de desarrollar alergias

*Riesgo triplicado de desarrollar TDAH

*El doble riesgo de padecer autismo

*Un aumento de 80% en el riesgo de padecer celiaquía

*Un aumento de 50% en el riesgo de ser un adulto obeso (como veremos más adelante, la obesidad se correlaciona de manera directa con u aumento en el riego de desarrollar demencia)

*Un aumento del 70% en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 1 (y ser diabético duplica el riesgo de padecer demencia).

La salud y el punto de partida en el nacimiento mismo.