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18 de junio de 2024

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Con el incesante murmullo del “Río de los pájaros”

Tantas veces elegimos Puerto Yeruá que sería difícil en pocas líneas mencionar todo lo que rodea a este pueblo, su paisaje, su gente, sus manifestaciones culturales, una localidad que fue creciendo a través del tiempo y es hoy elegida por miles de personas para conocer, visitar y descansar.

Puerto Yeruá

Enunciado de bienvenida a la ciudad en el ingreso a la zona urbana.

Se llega al acceso a través de la Autovía Ruta Nacional 14, que dista unos 15 km aproximadamente de la zona urbanizada. Casi 40 km separan este lugar de la ciudad de Concordia, cabecera del departamento, en la provincia de Entre Ríos (Rca. Argentina).

Una calle por donde transcurre la vida, junto a la magia del verdor que la circunda.

Arroyo Arrebatacapas

Un cuadro de eximio paisaje se nos presenta en el camino cuando nos encontramos con el Arroyo Arrebatacapas que, como no podía ser de otro modo, guarda celosamente una historia detrás de su nombre. Refieren los lugareños que, en épocas en que aún habitaban aborígenes en la zona, el sacerdote pueblerino tuvo un inconveniente con ellos y, para no generar problemas aún mayores, decidió escapar del lugar, a caballo. Iba con su capa religiosa y, como el río estaba crecido, debió sortear varios obstáculos, y en ese sinuoso recorrido, el arroyo le arrebató la capa. Relato popular, un hecho que puede ser real, o adornado con elementos fantásticos, pero que permanece en la memoria colectiva de los pueblos, que se encargan de transmitirlo para que no se pierda.

Arroyo Arrebatacapas, y un ceibo en floración que lo engalana sutilmente.

Una historia que comienza a escribirse con los movimientos migratorios

Al ser expulsados los jesuitas del continente, hacia el año 1780, el capitán Juan de San Martín, padre del Libertador, fue designado gobernador de la comunidad guaranítica de Yapeyú. Desde ese cargo, ordenó la creación de estancias comunitarias, entre las cuales se encontraba “Jesús de Yeruá”, cuyo casco se ubicaba donde durante muchos años funcionó posteriormente el Hogar “Juan XXIII”. La estancia pasó por varios propietarios, estuvo a manos del sector privado y también del estado; y con la llegada de inmigrantes, a quienes por la política nacional de tierras públicas se les concedieron terrenos para la labor agrícola, se pobló inmediatamente.

El 20 de noviembre de 1888 se fundó la Colonia Yeruá, hecho que implicó la división de las tierras en chacras, y sobre las aguas del Uruguay se trazó la localidad de Puerto Yeruá. Al año siguiente el gobierno habilitó el Puerto de la Colonia Yeruá, que dependía de la Aduana de Concordia.

El Uruguay en toda su dimensión nos transmite ese encanto tan especial  en un crepúsculo que generosamente acompaña.

Arribaron al lugar inmigrantes de varios países, entre ellos, uruguayos, brasileños, paraguayos, españoles, italianos, franceses, suizos, alemanes, austríacos, holandeses, belgas, dinamarqueses, polacos, ingleses, luxemburgueses. En Estancia Grande les entregaban el terreno respectivo para poder cultivarlo, debido a que en esa localidad funcionaba la administración.

Letrero multicolor en el acceso al área ribereña.

Una naturaleza en plenitud

En la ruta de ingreso, una naturaleza se impone con miles de componentes al servicio de quien quiera registrarlos, y vuelan allí la paleta del pintor, el lápiz del dibujante y la cámara fotográfica. Siempre hemos ido haciendo varias paradas, ante la presencia de arroyos, lagunas, tajamares, ya que cada depósito de agua, o cauce por el que esta fluye, nos entrega su encanto. El verdor infinito de la vegetación constituye el alfombrado para vacas, ovejas y caballos. A orillas del agua, el chajá, con gallardía, curiosidad y grito constante, marca presencia. Las garzas, con delicadeza y lentitud, se trasladan de un lado a otro. Los patos siriríes y gallaretas pasan de sumergirse en la laguna a desplegar sus alas en busca de otro destino.

Una espátula rosada en su hábitat, a orillas de lagunas y bañados.

Una pérgola que invita a una pausa

Una pérgola sobre la ruta, una estructura de diez pilares que sostienen un techo en madera junto a un bellísimo paisaje natural.

Siguiendo el camino de acceso, sobre un fondo de frondoso verde, una pérgola hecha en madera, con una base de diez columnas, dos bancos prolongados, y una multitud de flores de tonalidades diversas, asentadas sobre un muro de bellas piedras de la zona, decoran el espacio y obligan al visitante a detenerse y a percibir la pureza, la intensidad, el equilibrio y la armónica combinación entre el paisaje natural y aquel que fue fruto de la inspiración humana.

Gestión gubernamental y salud

El 10 de diciembre de 1991 se creó el Municipio de 2° categoría, que sustituía a la antigua Junta de Gobierno. El 10 de diciembre de 2011, el Municipio pasó a categoría única: el intendente a cargo del Poder Ejecutivo y siete concejales.

            La localidad posee un Centro Municipal de Salud; y un Centro Provincial, “Alfredo Enrique Derudder”.

La enseña que representa a Puerto Yeruá

Azul, por el río Uruguay; rojo, por el esfuerzo, por la sangre derramada en la Batalla del Yeruá; verde, por la naturaleza que ornamenta toda la región. Y el sol, fuente de calor y vida.

Fue izada la Bandera por primera vez el 20 de noviembre de 2021, en el marco de la celebración del Aniversario N° 133 de Puerto Yeruá, en la Plaza “Quirno Costa”. “Símbolos de mi Pueblo” se tituló el concurso público que se organizó con el fin de obtener la Bandera y el Escudo que representaran a la localidad. Una comisión evaluadora conformada por funcionarios municipales fue la responsable de la elección de las insignias que identifican al pueblo puertoyeruense.

Alumnas de la Escuela Secundaria de Adultos N° 21 diseñaron la Bandera y el Escudo. Se trata de Estefanía Fernández, quien ideó la Bandera; y de Celia Benítez y Stella Maris Moreno, que hicieron lo propio con el Escudo. Tres mujeres que con creatividad y empeño expresaron en los símbolos patrios la historia, el trabajo y el paisaje del lugar, y serán siempre recordadas por su trascendental producción.

Población

Puerto Yeruá tiene hoy un número estimativo de 3400 habitantes. Son sus principales actividades productivas la citricultura, la forestación, el trabajo en canteras de piedra basáltica; y diferentes emprendimientos turísticos, por ejemplo, vecinos con proyectos gastronómicos, en temporada alta.

Plantaciones de citrus y de eucaliptos, dos fortalezas dentro de la economía regional.

Educación

Hay en Puerto Yeruá cuatro instituciones educativas. Tres escuelas de nivel primario, y una de nivel secundario.

En el nivel primario, la Escuela N° 21 “Luis Rodríguez”, en el área urbana; la Escuela N° 30 “Alina P. de Matherón”, y la Escuela N° 56 “Ángel Cayetano Bardelli”, en el área rural.

            La Escuela Secundaria N° 21 “Aurora del Yeruá” fue creada en el año 2000, y su matrícula actual es de 216 estudiantes.  Cuenta también con una Escuela Secundaria de Adultos (E.S.A.), para que jóvenes y adultos tengan también la posibilidad de completar sus estudios secundarios. Se estructura con nueve cursos en el turno mañana, y tres en el turno noche. La orientación es Bachiller con Orientación  en Ciencias Naturales  y Bachiller  con Orientación en Turismo. Su Rector es el Profesor Sebastián Garber, quien gentilmente nos brindó información al respecto.

Edificio escolar que comparten la Escuela Primaria N° 21 “Luis Rodríguez”, y la Escuela Secundaria N° 21 “Aurora del Yeruá”.

Turismo

En relación con el turismo surgen varios atractivos interesantes, como senderismo, pesca deportiva (dorado, boga y otras especies), eventos deportivos, camping y playas junto al río Uruguay.

El municipio posee un complejo polideportivo, con pileta olímpica, que ofrece la reconocida colonia de vacaciones para chicos del lugar.

Queremos destacar que la comunidad cuenta con una Dirección de Turismo, cuya página www.puertoyerua.tur.ar brinda información completa sobre propuestas turísticas, alojamiento, y una sección que difunde la historia de la ciudad y todo lo que se ha venido desarrollando en ella a través del tiempo.

E-mail: turismo@puertoyerua.gob.ar – Celular: 345-6-266045

Oficina de Informes Turísticos, a disposición de visitantes con un informe completo de lo que se puede realizar en Puerto Yeruá y alrededores.

Es responsable de esta área gubernamental el Sr. Andrés Boni, junto a su equipo de trabajo integrado por la Srta. Agustina Saccomandi y el Sr. Exequiel Segovia. Queremos recalcar que en todo momento recibimos una excelente atención de parte de estas personas que, con un enorme compromiso, trabajan por ofrecer lo mejor a quienes se acercan al lugar. Y este año 2023 en particular, recomendamos a quienes estén interesados en visitar la ciudad, que se acerquen a la oficina de informes turísticos para interiorizarse respecto de nuevas opciones a raíz de los obstáculos que, en el normal desenvolvimiento de determinadas actividades, han surgido por la crecida del río Uruguay.

Agustina y Ezequiel, miembros del equipo de trabajo de la Dirección de Turismo, quienes con amabilidad nos recibieron y con mucho entusiasmo nos hablaron de su estimada Puerto Yeruá.

Ha participado esta entidad en la Feria del Turismo en Buenos Aires, con un stand en el que se exhibieron las diversas alternativas de la región.

“Oír el río”

            La Fiesta del Río, “Oír el Río”,  se encuentra en la agenda turística de la provincia de Entre Ríos. Se lleva a cabo desde el año 2003 en la localidad de Puerto Yeruá, en un marco ideal que lo constituye el magnífico Río Uruguay. Se concreta en un escenario mayor con la presencia de grandes artistas, que representan el canto y la danza popular, con diferentes géneros musicales; además de gastronomía, stands de artesanos y stands comerciales, en una atractiva cartelera de actividades que convoca a lugareños y visitantes de distintos puntos del país.

Arte, conciencia ambiental y religiosidad

En la entrada a la ciudad, descubrimos la imponente escultura titulada “La devolución”, en la que un pescador sostiene un pez al que está a punto de devolver al agua, como símbolo de la conservación de la especie ictícola en el pueblo, con la intención de concientizar a las personas para que respeten, protejan y permitan a estos seres retornar a su hábitat.

“La devolución”, una obra maestra de la escultura, realizada por las artistas Laura Fontán, Teresita Blasco y Alejandra Jaurena, inaugurada en el año 2013

Al doblar hacia la izquierda de la avenida principal, la Iglesia “San Isidro Labrador”, la del santo patrono de la localidad, un protector de los hombres que trabajan la tierra. Se trata de una magnífica construcción en piedras, original y asombrosa, inaugurada en el año 1906.

Capilla “San Isidro Labrador”, en honor al Santo Patrono de Puerto Yeruá.
Imágenes sagradas, que con un fondo en piedras del lugar, otorgan un marco peculiar a la capilla.

La Capilla estuvo a cargo del Presbítero Doctor Alfredo Ramón Meyer desde el año 1950 hasta el final de sus días, en el año 1996. Había nacido este religioso en Villa Elisa el 2 de abril de 1919, se ordenó sacerdote en la ciudad de Concordia en 1944; y obtuvo el mismo año el Doctorado en Teología en la Universidad Católica de Santiago de Chile. Fue docente, traductor de lenguas clásicas, poeta.

Homenaje al Pbro. Dr. Alfredo Meyer, a orillas de su amado río Uruguay que, junto a los demás elementos del paisaje, fue fuente de inspiración de su obra poética.

Museo Costumbrista

            En el predio de la capilla, se encuentra el Museo Eclesiástico Costumbrista Puerto Yeruá, que depende de la Dirección de Turismo. Gentilmente nos atiende el responsable de la entidad, Sr. Carlos González, quien nos manifiesta que el objetivo es rescatar elementos de la vida cotidiana de los antepasados de la zona; y nos refiere sobre el mobiliario y objetos que los lugareños donan, con el fin de que formen parte de la historia y de la cultura puertoyeruenses.

Fotografía de la Escuela Primaria, hoy N° 21 “Luis Rodríguez”. Gentileza del Museo Costumbrista de Puerto Yeruá.
El edificio donde había funcionado la escuela, hoy una propiedad privada. Imposible no pensar en una multitud de niños, que allí recibieron su primera, y en varios casos única, formación académica.
Antiguo órgano utilizado por el Párroco Alfredo Meyer durante celebraciones religiosas. Imagen tomada del Museo Costumbrista.

Plaza Quirno Costa

Frente a la iglesia, la Plaza Quirno Costa, atractiva y pintoresca, con canteros armados con piedras, donde lucen flores coloridas; bustos de héroes de nuestra historia, un anfiteatro, bancos, hamacas y diferentes juegos infantiles. Y erguido y flameante, sujeto a un mástil con una base de piedras, ese paño celeste y blanco que en cada rincón del país nos representa y nos hace sentir que pertenecemos a una patria que nos ama y nos cobija.

La enseña patria y las palabras del poeta: “Patria es la canción y el llanto, el dolor y la risa, el cerro y la llanura, de todos y de nadie” (Joya Villafañe- Poeta tucumano).

Y frente a la plaza, el “Paseo de la Independencia”, obra que refleja este acontecimiento histórico, en el que un grupo de patriotas decretó la imperiosa necesidad de constituir una nación libre, sin lazos que se conectaran con España, en conmemoración de su bicentenario, en 2016. Sobre una base de piedras, una pintura de la “Casita de Tucumán”, junto a palabras del General Manuel Belgrano, uno de los propulsores de la Revolución de Mayo.

Réplica de la casita de Tucumán, casa histórica donde se juró la Independencia Nacional el 9 de julio de 1816, en el marco del “Paseo de la Independencia”.

Enseguida, la presencia, en forma circular, de las banderas de todas las naciones americanas, como símbolo de una patria conformada por hombres y mujeres, que con abnegación y cautela, lucharon por el preciado valor de la libertad para cada una de ellas. Historia y arte se fusionan en ese punto de la localidad.

“Siento al caminar toda la piel de América en mi piel y anda en mi sangre un río que libera en mi voz su caudal” (César Isella – Armando Tejada Gómez).

Majestuoso Uruguay

Hacia el río, las barrancas, enormes paredones de tierra y roca basáltica, constituyen el espacio ideal para observar un paisaje natural, que nos brinda una vegetación imponente, un centenar de piedras alrededor del agua; y que nos posibilita escuchar el trinar de miles de especies de aves, el susurro del río, que bordea toda la ciudad, y el murmullo del viento. Una visión panorámica que además nos muestra un paisaje humano entusiasta, que disfruta del río, del sol, de las piedras; y diferentes embarcaciones, que van dejando estelas tras su paso.

Vista panorámica en la que se unen río, rocas, piedras, vegetación y cielo.
Embarcaciones que dejan las huellas de su andar.

Las viejas esquinas, mitos y leyendas

Curiosidad y agrado, quizás de muchos visitantes, la presencia de innumerables casas antiguas, algunas abandonadas y otras aún habitadas; algunas con atisbos modernos, otras en su estructura original, cargadas seguramente de relatos de épocas inmemoriales, realistas algunos, legendarios otros, bizarros y cargados de misterios, que se han ido transmitiendo de mayores a jóvenes con el pasar de los años. Imaginamos historias de seres extraños, de aparecidos, basadas en supersticiones y creencias populares, que integran el acervo cultural de cada sitio y que probablemente algún viajero desea conocer.

Antigua residencia, frente al local de Informes Turísticos: un mercado general de otros tiempos; hoy, una propiedad privada, una especie de museo con elementos antiguos. En la fachada, dos letras, las iniciales de sus dueños, seguramente.
Añeja casona, con aspecto de abandono, donde antes transcurría la vida; y hoy, su presencia es casi un enigma.

El contraste

Viejas viviendas que contrastan con la edificación nueva, la que ha sido diseñada particularmente para los visitantes, con el fin de promocionar el lugar y de a poco convertirlo en una localidad turística.

Como si se tratara de dos ciudades, la de sus fundadores, quienes se asentaron alrededor del puerto que comunicaba con el resto del país y del exterior, la de los poseedores de toda la historia y las tradiciones de la zona; y la que seduce y atrae hoy a foráneos ávidos por conocer un paraje de paz y serenidad, confortable y con nuevas comodidades, pero con ese paisaje que incita al descanso y al contacto pleno con la naturaleza.

Otra esquina tradicional que habrá otrora presentado un movimiento habitual de cierta importancia, pues ahí funcionó la oficina del Correo Argentino, cuando las cartas escritas eran el gran tesoro que, alguna vez, todos quisimos recibir.
El hotel colonial, hospedaje de miles de viajeros, su edificio aún vigente como componente de un exquisito patrimonio arquitectónico.

Nos hemos preguntado muchas veces qué irresistible encanto tiene este pueblo al que siempre queremos volver y del que siempre nos llevamos una ofrenda exquisita y un sólido anhelo por regresar.

Agradecimientos: Al Sr. Daniel Boni, responsable del Área Turismo de Puerto Yeruá, a la Srta. Agustina Saccomandi, al Sr. Carlos González, encargado del Museo Costumbrista, y al Profesor Sebastián Garber, Rector de la Escuela Secundaria N° 21 “Aurora del Yeruá”.

Texto y fotografías: Prof. Nélida Claudina Delfín.